| LA MANZANILLA, LOS LANGOSTINOS Y LOS PESCADOS DE SANLUCAR | ||
| Sin duda la manzanilla,
la genuina manzanilla sanluqueña, es
el producto local que más ha
popularizado el nombre de la ciudad. "Sanlúcar,
ciudad de la manzanilla", dice uno de sus eslóganes
más difundidos por todo el mundo. Este singular vino que sólo es posible criar en las bodegas enclavadas en esta población, gracias a un especialisimo e indefinible microclima, se diferencia con respecto al resto de la gama de "Vinos de Jerez", por su "velo de flor", características de la crianza biológica de los caldos del Marco de Jerez, que cubre su superficie en durante todo el año de forma persistente, evitando así una oxidación excesiva a lo largo del proceso de maduración en la bota. La manzanilla es un vino de color muy pálido y tonos verdosos, de aroma sueve y sabor algo amargo, pero somamente agradable, seco y de una graduación alcohólica que ronda los 15,5 grados. |
||
![]() |
![]() |
|
| Junto a la manzanilla,
los langostinos de Sanlúcar son otra de sus más
famosas señas de identidad. Además de este especial y sabroso marisco, en la gastronomía sanluqueña podemos encontrar los salmonetes, pijotas y acedías que destacan por la sencillez de su elaboración, conseguida a través de un punto de fritura sublime. Los guisos de pescado, que recogen lo mejor de la tradición marinera combinados con los excelentes productos del campo sanluqueño, adquieren carácteres de equilibrada perfección en numerosas de sus presentaciones. Raya en colorao, sopa de galeras, rape a la naranja agria, cazón en amarillo, cazón a la marinera, menudo de chocos, etc... nos ofrece una manera de reponer las fuerzas, con una gastronomía que tiene el gusto en lo sencillo, la base de su esmerada elaboración. |
||